Centro de Resiliencia de Aranjuez

Análisis y recursos eco-sociales de adaptación para la transición del siglo XXI

Letting go (Dejarse ir)


hands

Cómo pasa la arena através de nuestras manos, son tiempos para “dejarse ir”. Photo: Moyan_Brenn via Flickr.

Gastamos enormes cantidades de tiempo, energía y dinero en imponer nuestra voluntad sobre la naturaleza … soñando con soluciones permanentes con eregir monumentos de nuestras nuestras propias ambiciones. Pero en períodos de estrechez, de bloqueo o colapso, nuestras habilidades no son suficientes para abordar estas situaciones. Tenemos que dejar que las cosas fluyan.
– Ernest Callenbach

Este verano, me encuentro en una auténtica odisea en la decisión de visitar entre cinco comunidades comunales y ecoaldeas, incluyendo la original comuna hippie, Twin Oaks en Virginia, y dos comunidades de Missouri, Ecoaldeas Dancing Rabbit y la Alianza Posibilidad. Esta última “esta tan fuera del mundo”, que ni tan siquiera tien sitio web.

Estoy en búsqueda del conocimiento y la sabiduría para mi propio proyecto personal y profesional de transición, la fundación de EcoDharma College – que si todo va según lo previsto, será un centro de meditación budista, escuela de comercio, de la comunidad comunal, cooperativa de trabajadores, granja orgánica, y un sitio de demostración de permacultura en una única entidad funcional.

El plan de estudios mezcla la meditación budista con la Transición relacionada con la actualización de competencias en un contexto de construcción comunitaria. Teniendo en cuenta, el problable agotamiento de la energía, la contracción económica y el colapso ambiental, me parece que cualquier intento de enseñar las habilidades espirituales y prácticas como modelo de vida, vale la pena intentarlo.

También creo que el trabajo interno de “dejarse ir”, junto a  la práctica budista, es un acompañamiento importante y muy olvidado hacia la Transición y reconversión laboral.

Espero que mi viaje me permita enterrar una pregunta que me ronda infatigablemente: ¿tengo  lo que necesito personalmente para hacer la transición lejos de mi estilo de vida confortable de clase media?

Es probable que esto implique un contacto mayor a lo que he experimentado hasta ahora con los desafíos de la agricultura y una vida al aire libre – el trabajo físico, la suciedad, la hiedra venenosa, y lo que menos me gusta de la naturaleza plena, las garrapatas.

Dicho de otra manera, ¿Tengo lo que se necesita para “dejarse ir”?

La civilización industrial está aquí para quedarse, ¿no?

A veces parece que, al igual que ocurre con el malvado enano Alberich, en el ciclo de ópera del gran movimiento de Richard Wagner El Anillo del Nibelungo, que los que mueven los hilos de la civilización industrial están demostrando que ellos también están dispuestos a renunciar a sus propios y más altos potenciales humanos (el amor, la compasión , la justicia) por el poder, el control, y sobre todo, el dinero.

Para el resto de mortales, para quienes robar el Oro del Rhin y abandonar el amor por la dominación mundial absoluta no es una opción, el mundo que nos llama la atención durante estos perezosos días del post-pico del petróleo,  está madurando hacia nuestro compromiso espiritual.

Bajo mi experiencia, una práctica espiritual puede proporcionar un sentido de estabilidad y tranquilidad en medio de un mundo cada vez más desquiciado. Los seres humanos inteligentes tienden a malinterpretar el mundo, porque nuestra percepción está distorsionada por nuestros conceptos y creencias: nos encuentramos en que invertimos demasiada energía emocional – que a menudo están en desacuerdo con el mundo tal como realmente es.

Peor aún, nos apegamos a nuestras creencias, incluso si se trata de esas creencias (y nada más) que hacen que el mundo parezca una mierda, un lugar estresante, amenazante. Por razones desconocidas, es la condición humana el aferrarse a lo que conocemos, en lugar de dejar entrar el mundo tal y como es, sin nuestras creencias acerca de él, o demandas sobre él.

El apego a nuestras creencias y a nuestra forma de vida que los seres humanos han definido en la era industrial, como lo han hecho a lo largo de la historia humana.

Lo que es nuevo sin embargo, es la rapidez con el que nuestra civilización global y el medio ambiente natural están cambiando, y por lo tanto hasta qué punto estamos ante el reto de “dejarse ir”, ante lo que sabemos y ante lo que estamos acostumbrados.

Esto entonces, es el trabajo interno de la Transición: cuestionar y “dejarse ir” en las creencias y suposiciones incuestionables del área confortable – conscientes o inconscientes – que se toman como la verdad del Evangelio, y que nos causan tanto estrés (sobre todo cuando se da la disonancia entre ellos y la realidad -tal y como se vuelve- demasiado obvia como para ignorarla). Por ejemplo:

  • La civilización industrial está aquí para quedarse.
  • El progreso humano es imparable, la tecnología nos salvará.
  • Por el bien de la economía, hay que seguir extrayendo y quemando, combustibles fósiles.

Hoy las historias más personales a los que podemos aferrarnos son:

  • Tengo que encontrar (o mantener) un puesto de trabajo dentro de la economía del dinero – si no puedo-, estoy condenado o soy un fracasado.
  • Mis hijos necesitan de estas ventajas de hoy en día, aunque pueden perjudicarles su futuro, el mañana.
  • ¿Por qué perder el tiempo en construcción de la comunidad y conocer a mis vecinos? Es probable que no quiera saber nada, el uno del otro de todos modos.

Otros supuestos que no nos permiten cambiar de rumbo, o que nos llevan en direcciones cada vez más insostenible:

  • Dudo que existan los recursos internos o externos, necesarios para cambiar mis circunstancias y vivir de una manera más sostenible.
  • No quiero parecer que me estoy quedando atrás, o parecer cada vez más pobre.
  • Si me mantengo en la rutina de mi trabajo en la economía tradicional, voy a ser capaz de jubilarse cómodamente, al igual que mis padres y abuelos.

Dado que, la atención de cualquier persona en el sistema dinerario, estas creencias junto con el estrés que provocan y las hipótesis son dudosas y/o contraproducente para hacer cambios útiles en la vida de cada uno, ¿no podría valer la pena para tomar conciencia de ellos, preguntarse, ¿Es esto cierto? Estoy seguro realmente que esto es cierto?).

En la granja

Es mi primera experiencia de vida agrícola en una zona rural, basada en la comunidad comunal (o en cualquier finca sea el caso). Durante las próximas dos semanas voy a terminar aprendiendo y trabajando en una variedad de tareas manuales en su mayoría, a veces repetitivo, a veces físicamente duras, para terminar considerablemente manchado, más sucio y más incómodo que el trabajo, tal y como lo he conocido anteriormente.

Tal vez me digo he estado acostumbrado, por mi existencia de clase media, a dar por sentado la falta de suciedad en los pisos, baños brillantes, y pasar mis días con una comodidad sedentaria. Tal vez pueda “dejarse ir” a mis apegos a las cosas, y acostumbrarme al considerable trabajo físico , las molestias y la suciedad interior (aunque esperemos que menos suciedad que en esta comunidad en particular!).

Al igual que todos los seres humanos industriales, he estado acostumbrado a los ambientes artificiales cuyos límites se definen por la forma en que mantiene a raya a la naturaleza (tierra, la lluvia … y garrapatas) hacia afuera.

He vivido en estos ambientes durante toda mi vida. ¿Qué debería hacer como para dejar relajar esos límites? Para permitir que la naturaleza entre de nuevo en mi entorno humano, y que a mí como ser vivo, me permita entrar en la naturaleza, como un agricultor, o incluso como un ser cazador-recolector (cómo se trabaja todo eso)?

La inmensa inversión financiera y de recursos naturales necesaria para mantener artificialmente a miles de millones de seres humanos separados de la naturaleza, es cada vez más difícil de mantener. ¿Qué nos impide “dejarse ir”?

La transición es “dejarse ir”

La práctica de la religión implica, muy a menudo, aferrarse a las enseñanzas, a los textos sagrados, a las interpretaciones morales y creencias sobre la vida, lo que es bueno o es malo, y lo que podría sucederme, tras la muerte. La esencia de la espiritualidad es mucho más sencilla – es “dejarse ir”. En uno de los primeros libros espirituales que he leído, nunca repitió hasta la estenuación, un simple anuncio de un hecho, en ese momento me pareció difícil de entender, y desagradable de contemplar. ¿No era la espiritualidad los geniales estados trascendentes? Los estados trascendentes eran mucho más atractivos que “dejarse ir”, que era verdaderamente la esencia.

“Dejarse ir” es una situación que da miedo a la mente, al ego, a uno mismo.

Esto es peculiar.

Todos sabemos que tenemos que “dejarnos ir” finalmente, de todos y de todo lo que conocemos y, por último de lo que pensamos que somos. ¿Qué vamos a hacer con ese conocimiento?

Los sabios místicos de todas las tradiciones espirituales del mundo nos dicen que “dejarse ir” es ahora, en lugar de dejarlo para más tarde. Sí la libertad, la paz y la trascendencia – son el tipo de cosas que uno alcanza en la espiritualidad – se encuentran potencialmente dentro de nosotros, y sólo se encuentran si nos “dejamos ir”.

Hay un malentendido común acerca de soltar las amarras – que significa que la gente debe renunciar a cosas o estilos de vida. Podríamos pensar que en términos de Transición, “dejarse ir” significa que tengo que vender mi coche, finalizar una relación con alguien que no lo entiende, o abandonar una estilo de vida de clase media o de otra clase.

Tal vez sea así.

La Transición puede obligarnos a renunciar a ciertos bienes y comodidades. Las relaciones con aquellos que no están en la misma línea se puede fracturar, pero nuevas relaciones  nacerán. Sin embargo, el verdadero trabajo de “dejarse ir” sucede dentro de nosotros.

Puedo vender mi coche pero puedo seguir, mentalmente o emocionalmente unido a él, pensando en lo bonito que sería tener un coche nuevo, y a todas las comodidades que tiene un coche, mi coche, y que me iba a traer. Pero también puedo hacer el trabajo interno de “dejarse ir” todos mis apegos mentales y emocionales por tener un coche antes de venderlo. Tal vez descubra que es el momento adecuado para venderlo. O tal vez no lo sea. De cualquier manera voy a ser, un ser humano más libre, al “dejarse ir” un poco más.

¿Puede una civilización “dejar ir”?

El trabajo espiritual se percibe generalmente como trabajo individual, y desde una cierta perspectiva, eso es cierto. Pero ¿qué pasaría si de manera colectiva, ya basta de que nos dejemos llevar por las creencias, suposiciones, los privilegios, las demandas y expectativas que conceptualmente mantienen unido a gran parte de nuestra Tierra, se “dejara ir” la civilización? ¿Qué pasaría si ese trabajo lo hicierámos en conjunto?

¿Qué pasaría si pusieramos en duda la suposición de que una disminución de la riqueza material y del consumo de energía, debe llevar a una disminución de la calidad de vida?

¿Qué pasa si nos desprendemos de nuestras creencias sobre el cambio climático y permitimos que nuestro cuerpo y nuestros sentidos, nos informen en su lugar: ¿Sería este tiempo normal?

¿Qué pasa si en un planeta en el que se sobrepase la capacidad sostenible de carga hace ya mucho tiempo por los seres humanos, (y en el que posiblemente, decenas de especies se extinguen cada día, debido a nuestro dominio de la biosfera), quien cedió el privilegio a los seres humanos  como para evitar el impacto?

¿Qué pasa si dejamos de lado el supuesto de que una transformación tan masiva no puede suceder en el tiempo?

¿Qué pasa si?

No es para cobardes

He aprendido que la vida en una granja no es para cobardes. Afortunadamente, creo que una vida que exige un mayor esfuerzo físico, el aprendizaje de nuevas habilidades fuera de mi zona de confort, y el abrazo de la naturaleza, es toda una maravilla y es algo para lo que estoy listo.

Excepto tal vez, por la presencia de garrapatas.

Después de dos semanas aquí, he descubierto (no sin una gran dosis consciente de cautela) que no soy un simple turista. Mi compañero de experiencias Nick, no ha tenido tanta suerte. No sólo ha encontrado varias cosas malas en su cuerpo, sino que una de las picaduras ha desarrollado un anillo, un posible signo de la enfermedad de Lyme. Nick se dirige al médico y regresa con una botella de antibióticos. (Gracias al trabajo de la medicina)

Reflexiono sobre mi aversión a las garrapatas. ¿Qué es lo que tienen que es tan inquietante? Y entonces me doy cuenta. De todas las criaturas que conozco, incluído a los seres humanos – las garrapatas tienen mayor dificultad para “dejarse ir”.

-Doug Harvey, Transition Voice Magazine.

Doug Hanvey Sobre Doug Hanvey
Doug Hanvey es el fundador de EcoDharma College y miembro facultativo adjunto de la Indiana University Bloomington, donde es profesor de Arte de la Meditación y Meditación, Budismo y Sostenibilidad.
Traducido por CSA. Texto original en el siguiente enlace

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Información

Esta entrada fue publicada en julio 13, 2012 por en Transition Network y etiquetada con .

Aranjuez 2021

Guía de la Comunidad de Semillas de Aranjuez (CSA)

Aranjuez 2021

Aranjuez en Transición 1.0: + de 100 post

Aranjuez 2021

Una infancia en Aranjuez allá por 1970

Aranjuez 2021

Aranjuez: descubriendo los límites biosféricos

Aranjuez 2021

Decrecimiento energético, crecimiento local (Un "fresco cuadro global", una visión local de Aranjuez) (Descarga libre)

Climate After Growth report

Despues del crecimiento infinito .... el cambio climático

2052: A global forecast for the next forty years

(Resumen documento – PDF 1,89 MB – ING)

Growing a Resilient City

(PDF - 958 kb - ING)

World Energy Outlook 2014

(PDF - 1,4MB ESP)

Enter your email address to follow this blog and receive notifications of new posts by email.

Únete a otros 190 seguidores

Visitantes del blog

  • 411,841 visitas

Licencia bajo

Licencia de Creative Commons
Centro de Resiliencia de Aranjuez (CSA) by CSA is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-NoComercial 3.0 Unported License.
Creado a partir de la obra en https://csaranjuez.wordpress.com/.
Permissions beyond the scope of this license may be available at https://csaranjuez.wordpress.com/contactos/.
A %d blogueros les gusta esto: